Estrés y ciática: cómo se relacionan
El estrés puede empeorar los síntomas de la ciática, aunque no sea la causa directa del problema. El estrés provoca tensión muscular mantenida, especialmente en la zona lumbar y glútea.
Esta tensión puede aumentar la presión sobre el nervio ciático y hacer que el dolor sea más intenso o persistente.
Además, el estrés puede aumentar la percepción del dolor, haciendo que los síntomas se vivan de forma más intensa.
Gestionar el estrés forma parte de un enfoque integral para mejorar la ciática.
Combinar tratamiento físico y control emocional suele ofrecer mejores resultados.
