Por qué conducir puede empeorar la ciática
Conducir durante largos periodos puede empeorar la ciática debido a la postura mantenida y la falta de movimiento. Al estar sentado, aumenta la presión sobre la zona lumbar y el nervio ciático.
Además, las vibraciones del vehículo pueden intensificar la molestia.
Realizar pausas frecuentes, ajustar el asiento y mantener una buena postura ayuda a reducir el dolor.
En personas con ciática activa, los trayectos largos suelen resultar especialmente molestos.
Adaptar la ergonomía es clave para minimizar los síntomas.
